“Hoy es inadmisible que se suspenda un partido por lluvia”

En la previa de Boca vs Barracas central, dialogamos con Fabio Solari, una voz más que autorizada para hablar sobre el mantenimiento del drenaje de los campos de juego.

Fabio Solari

Fabio Solari es ingeniero agrónomo, tiene un Master de Ciencias del Suelo en la UBA, es docente en la Facultad de Agronomía,  e integra la Asociación Argentina del Césped. También dirige una Diplomatura en Césped Deportivo en la Facultad de Agronomía, ha investigado los parámetros de jugabilidad de los terrenos de juego y asesoró a muchos clubes del fútbol argentino sobre el tema. Hoy dialoga con A Todo Boca sobre un tema que nos interesa y mucho que es el drenaje del césped de nuestra Bombonera.

 

¿El problema es el césped o el suelo?

“Sobre los trabajos en la Bombonera tengo alguna referencia, pero no he participado de los mismos. En primer lugar el problema es del suelo, no es del césped. El suelo tiene una tasa de filtración, que es la velocidad con la que el agua entra en el suelo, que es muy lenta. Y eso es natural. Es un suelo natural que tiene una tasa, más o

El partido por la final de Libertadores 2018, que se postergó para el día siguiente por las intensas lluvias.

menos, 5 a 7 milímetros por hora, que se puede ir mejorando con algunas tareas de mantenimiento, o con algunas obras mayores, como el drenaje que se ha hecho. Pero no es una solución de fondo ante una lluvia abundante. Por lo que se ha visto en muchos lugares, la solución para no correr riesgos con respecto al drenaje, es cambiar todo el suelo y cambiarlo por un sustrato, que puede ser arena, que tiene tasas de filtración superiores a los 100 mm/h. Sería una lluvia muy abundante, pero en Buenos Aires puede ocurrir. Esa es la tendencia en la mayoría de los equipos del mundo.

Incorporación de la tecnología

Pensemos que, hace cincuenta años, todas las canchas eran muy parecidas. Todas eran de tierra, de suelo natural. Recién hace cuarenta años se empezó a usar algún tipo de tecnología para mejorar, en este caso, el drenaje. El problema es que la mayoría comenzamos, y me incluyo, adaptando drenajes de tipo agrícola para las canchas. Y los drenajes de tipo agrícola no necesitan que la cancha drene en media hora lo que llovió en todo el día. Esos drenajes son ineficientes para la necesidad que tiene el fútbol actualmente. Digo actualmente, porque hace cuarenta años era común que se suspendieran partidos por lluvia, y hoy es inadmisible. Hace no mucho se suspendió un partido de final de Libertadores por lluvia (NdR: Boca vs River, 2018), y eso que no fue una lluvia record. Fue una lluvia importante pero, con otra calidad de suelo o un sustrato, no hubiera sucedido. ”

¿Es viable el cambio total de suelo?

“El tema es una cuestión un poco económica, pero un poco nomas, y, lo que es importante es el tiempo que no se puede jugar de local. Llevaría no menos de tres y hasta seis meses. Consiste en sacar toda la tierra, hacer un sistema de piso drenante, que pueden ser piedras con tubos, y luego, no volver aponer la tierra. Poner directamente una mezcla de arenas gruesas, que son las que aseguran la filtración. De esta manera, el agua ingresa muy rápidamente y se va por el sistema de drenaje. Es una obra similar a la que hizo Estudiantes de la Plata o el estadio de Santiago del Estero (Madre de Ciudades) o River hace dos años. En River también tenían problemas de inundación. Pero al cambiar el suelo, este filtra a esta tasa superior a los 100 mm/h. Esta tecnología se copió de los green de golf, dado que los jugadores no podían suspender los partidos”

Drenaje del suelo natural con aporte de arena.

“Independiente tiene también un suelo natural, pero con un continuado aporte de arena. Y eso hace que el suelo vaya cambiando su textura. De una textura arcillosa a una textura intermedia o hasta una textura arenosa, por tantos años de aporte de arena. Boca también ha hecho esto pero en forma interrumpida. Lo ha hecho muchos años, y después ha dejado de hacerlo. En la Bombonera hay arena en dos puntos. Uno, cuando se construyeron los drenajes, que se rellenaron en parte con piedras y en parte con arena. Esa arena no es la que suele verse cuando se patea. Esa arena suele ir agregándose posteriormente, ya sea para tapar las semillas del resembrado (pero esto ya se hizo hace un mes). Luego se sigue agregando arena para que siga mezclándose con la tierra natural y tenga más porosidad. Pero, para que no se vuele, hay que regarla. Cuando se riega, la arena va bajando y se va incorporando al suelo y ya no queda “volando”. Si la arena está bien regada, no tiene por que verse. También hay que ver en que momento se aplica la arena. Tiene que ser, por lo menos, una semana antes de un partido. Y lo otro, el volumen de arena. Si son unas 20 o 25 toneladas se incorporan rápidamente y ni se notan. No cuanto se agregó en Boca. Pero si uno aporta unas, supongamos, 60 toneladas, es muy difícil, sobre todo con el césped de invierno, que no se note. Si fuera en pleno verano, con tres o cuatro días de crecimiento, prácticamente esa arena no se ve.”

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