La pelota parada. El dolor de cabeza de Battaglia.

En el empate del último fin de semana en Avellaneda, quedaron en evidencia una vez más los problemas que Boca tiene con las pelotas paradas en contra en cada presentación. Un dilema que el entrenador Xeneize deberá resolver cuanto antes.

Boca ya estaba en ventaja en Avellaneda, reducto difícil si los hay. Así y todo, el Xeneize había tenido un gran comienzo de partido, y dominaba las acciones. Aquel lanzamiento desde el punto del penal, ejecutado con categoría por Darío Benedetto daba la tranquilidad necesaria para arrancar el clásico con el pie derecho. Tranquilidad que duró apenas trece minutos. Obviamente, el rival, jugando en su casa, iba a sentir la obligación de ir a buscar el partido. Independiente lo apuró a Boca y, en una pelota parada, Gastón Togni empató el partido. Un corner en el que Boca marcó muy mal… Otra vez…

Fallos que se van haciendo evidentes.

El debut de Sebastián Battaglia como entrenador  en la primera de Boca, se produjo en aquel breve “interinato“en el que el primer equipo no podía presentarse por haber vuelto de Brasil. Un empate sin goles ante Banfield, y aquella caída ante San Lorenzo de local (con un equipo plagado de juveniles que, en ambos casos, hicieron un dignísimo papel), dejaron una buena imagen del entrenador. Tras la salida de Miguel Ángel Russo, Sebastián Battaglia se convirtió en el entrenador de Boca. En principio, en forma interina y luego fue ratificado tras obtener la Copa Argentina.

Tras arrancar su ciclo “oficial” como entrenador con una victoria 1-0 ante Patronato en la Bombonera, la pelota parada empezó a darle problemas a Boca en la fecha siguiente, en  Vicente López. Boca visitaba a Platense. Se había puesto en ventaja con gol de Briasco, pero Nicolás Bertolo (viejo conocido) aprovechó una distracción defensiva y empató temporalmente el encuentro.

Dos fechas más adelante, Boca tuvo que visitar a Rosario Central. Si bien el Xeneize se alzó con la victoria por 2-1, el gol del rival también vino de un tiro de esquina desde la derecha, que Gastón Ávila cabeceó en el área chica de Boca.

Boca llegaba de caer en el clásico en el Monumental y necesitaba obtener si o si los tres puntos de local ante Lanús. Logró en forma algo sufrida el objetivo pero, una vez más, la pelota parada en contra dijo presente, en este caso en la cabeza de Diego Braghieri, que puso el segundo tanto Granate.

Tras algún paso irregular por el torneo (derrotas con Vélez en Liniers y, la fecha siguiente, con Gimnasia en la Bombonera), Boca parecía haber dejado atrás el mal de la pelota parada. No podíamos estar más equivocados. Una vez más, ante Independiente, se volvía a sufrir en las jugadas a balón detenido. Carlos Benavidez, de cabeza, le dio la victoria al Rojo ante el Xeneize en Avellaneda.

Si, también ¡de lateral!

Boca, con la cabeza en la final de la Copa Argentina, visitaba a Arsenal en Sarandí. Una vez más, Boca se había puesto en ventaja pero, un descuido defensivo le daba el empate al Arse. Lo increíble, en este caso, es que la jugada del empate arrancó en un lateral.

Año nuevo, mismo problema

Boca arrancó el 2022 con una contundente victoria 2-0 ante Colo Colo en La Plata. El segundo amistoso fue con la Universidad de Chile. Boca se lleva el partido por 3-2, pero cabe recordar que el Xeneize estuvo dos veces abajo en el marcador. Y si, ambos goles del cuadro chileno fueron de pelota parada. El primero, convertido por Cristian Palacios, tras un tiro libre frontal. Y el segundo, que anotó Ronnie Fernández, cabeceando con comodidad en el área chica de Boca tras un corner desde la izquierda.

Comienza la Copa de la LPF 2022

En la primera fecha, Boca recibe a Colón en la Bombonera. Un salto digno de la NBA de “Pipa” Benedetto, en su regreso al club, le daba la ventaja al Xeneize. Pero nuevamente en un corner… El “Pulga” Rodríguez vence con un taco la resistencia de tres hombres de Boca que quedaron parados mirando y Luis Beltrán terminó poniendo el 1-1 final

Números que encienden alertas

El informe se completa con el gol de Togni que mencionamos al comienzo de la nota. Los números fríos dicen que Sebastián Battaglia dirigió a Boca en 32 ocasiones. Logró mantener la valla invicta en 14 encuentros. En los otros 18 partidos, recibió 24 goles (mucho). De esos 24 goles, 9 (37.5%) fueron convertidos de pelota detenida. Un problema que preocupa con vista al Superclásico a disputarse en breve, y al comienzo de la Copa Libertadores para abril.

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